Alrededor del apartamento hay muchas posibilidades para aprovechar al máximo su estancia.
En el corazón de la residencia, frente a su terraza pero aún a buena distancia, podrá disfrutar de la piscina.
A éste sólo pueden acceder las personas de la residencia.
Ofrece pequeñas piscinas infantiles, suficientes para satisfacer a toda la familia.





Accesible directamente desde la residencia a través de un subterráneo, la playa es una de las más bellas de la Costa Azul, no está demasiado sobreexplotada y permite disfrutar del mar sin estar en contra.
Si desea un poco más de comodidad y servicios, hay muchas playas privadas a menos de 10 minutos a pie, que le ofrecerán tumbonas con sombrillas, refrescos e incluso servicio de catering.



